Capítulo 5 de 8
La regla de oro: dale lo justo, no todo
El error más común es pegarle el documento entero "por las dudas". Eso es justo lo que la satura.
- El abogado no pega el expediente de 200 fojas. Pega el escrito puntual que está trabajando y le dice "compará esto con el criterio que tenemos en la ficha". Resultado afilado, no un bodrio confuso.
- La contadora no sube toda la normativa impositiva. Sube la resolución que aplica a este caso.
Y no es solo que responda mejor: cuesta más. Todo lo que está a la vista se vuelve a procesar en cada respuesta. Un chat donde fuiste metiendo tres temas distintos —un presupuesto, un tema legal, una receta— manda los tres otra vez cada vez que escribís, aunque preguntes por uno solo. Tarda más, en varias herramientas te gasta más rápido el límite de uso, y el ruido le compite a lo que importa.
Menos texto bien elegido gana a más texto. Lo importante que tiene que sobrevivir a la charla, va en un archivo (la ficha, el cuaderno), no perdido en el chat.
Cuando una charla se vuelve eterna y la IA empieza a confundirse: no insistas. Empezá una conversación nueva (en Claude Code es el comando /clear) y volvé a cargar tu ficha. Es como abrir una mesa limpia.
Ver todos los capítulos
- 1El momento en que te falla (y por qué no es culpa tuya)
- 2De preguntón a director
- 3El esquema del cambio: las tres marchas de la misma IA
- 4El sistema de tres piezas (esto es lo que te llevás)
- 5La regla de oro: dale lo justo, no todo
- 6Dónde vive la ficha en cada marcha
- 7Lo que te llevás hoy (probalo esta semana)
- 8Y esto es solo la punta